Tener un coche y olvidarse de la ITV ya es bastante fácil. Tener tres, cuatro o una pequeña flota familiar o profesional cambia bastante la historia.
Las fechas empiezan a mezclarse. Uno pasa la inspección en marzo, otro en junio y el tercero en noviembre. Luego llega una carta, un aviso en el móvil o alguien pregunta cuándo toca llevar la furgoneta. Y toca ponerse a buscar papeles.
Con varios vehículos, yo no intentaría acordarme de las fechas de memoria. Haría algo mucho más sencillo: crear un calendario único y actualizarlo cada vez que uno de ellos pase la inspección.

Empieza por reunir las fechas reales de cada vehículo
No necesitas montar una hoja de cálculo complicada.
Para cada vehículo apunta matrícula, fecha de caducidad de la ITV, tipo de vehículo y, si tiene alguna particularidad respecto a la periodicidad habitual, déjala anotada.
La fecha que interesa para organizar el calendario es la fecha límite de la inspección vigente. Es la que te permite saber cuándo empezar a preparar la siguiente visita.
Puedes tener la información en una aplicación de calendario, en una hoja de cálculo o incluso en una agenda. Lo importante es que todos los vehículos estén en el mismo sitio.
Deja margen y no trabajes con el último día
Aquí haría una pequeña diferencia entre «cuándo caduca» y «cuándo quiero pasarla».
Si una ITV termina el 18 de mayo, no pondría como única tarea «ITV: 18 de mayo». Crearía también un aviso anterior, por ejemplo, a finales de abril.
Así tienes tiempo para revisar el vehículo, detectar alguna deficiencia y solucionarla antes de la inspección.
Esto resulta especialmente útil cuando los vehículos se utilizan para trabajar. Una furgoneta que se queda parada por un problema de ITV no afecta solo al propietario: puede alterar una ruta, una instalación o una jornada completa.
Agrupa las inspecciones cuando tenga sentido
Si tienes varios vehículos cuyas fechas están relativamente próximas, puedes valorar organizar las visitas en una misma semana.
No hace falta que coincidan exactamente.
Imagina que tienes tres coches con ITV que caducan el 4, el 11 y el 19 de septiembre. Puedes reservar tiempo durante esas semanas y convertir la ITV en una tarea planificada del mes, en lugar de enfrentarte a tres recordatorios independientes.
Eso sí, no adelantaría una inspección varios meses únicamente para conseguir que las fechas coincidan. La normativa permite adelantar la ITV dentro de determinados márgenes sin desplazar la siguiente fecha de validez, pero adelantarla demasiado puede afectar al calendario posterior.
La organización tiene que ayudarte, no crear un problema nuevo.
Un calendario diferente si tienes vehículos de trabajo
Con una flota pequeña, la planificación gana todavía más importancia.
Una empresa con cuatro furgonetas, por ejemplo, puede tener inspecciones repartidas durante todo el año. Si dos vehículos dependen de ellos para prestar servicios y los dos tienen la ITV en la misma semana, cualquier incidencia puede complicar bastante la operativa.
Yo intentaría repartir las revisiones preventivas durante el año siempre que el calendario de ITV lo permita.
No significa modificar artificialmente las fechas de inspección. Se trata de saber cuándo toca cada una y no concentrar mantenimiento, reparaciones y revisiones en el mismo momento si puedes evitarlo.
Añade el mantenimiento al mismo calendario
Esta parte suele ser más útil de lo que parece.
Junto a la fecha de ITV puedes anotar cuándo revisar neumáticos, luces, frenos, limpiaparabrisas, niveles o cualquier elemento que quieras comprobar antes de acudir a la estación.
No hace falta esperar a que llegue la semana de la inspección para mirar el vehículo.
Si llevas un registro sencillo, puedes detectar que una furgoneta necesita neumáticos dentro de poco o que otro coche lleva tiempo mostrando un desgaste irregular. Así la ITV deja de ser una fecha aislada y pasa a formar parte del mantenimiento normal del vehículo.
¿Qué información tendría yo en una tabla?
Con seis columnas tienes más que suficiente:
- Matrícula.
- Vehículo.
- Fecha de caducidad de la ITV.
- Próximo aviso.
- Resultado de la última inspección.
- Observaciones.
La última columna puede ser muy práctica. Si en la inspección anterior hubo un defecto leve relacionado con algún elemento que después reparaste, puedes dejar constancia. También puedes apuntar una reparación pendiente o una particularidad del vehículo.
Si necesitas consultar información sobre la inspección o localizar una estación ITV, tener previamente todos esos datos a mano hará que la gestión resulte mucho más sencilla.
Revisa el calendario una vez al mes
No hace falta estar pendiente todos los días.
Una revisión mensual de diez minutos puede bastar para comprobar qué vehículos entran en plazo durante las próximas semanas. Si aparece uno, revisas documentación, estado general y disponibilidad para llevarlo a inspección.
Con varios vehículos, esa rutina evita depender de la memoria.
Y hay otro detalle práctico: si vendes uno de los coches, compras otro o cambias el uso de un vehículo, actualiza el calendario inmediatamente. Un listado que conserva vehículos que ya no tienes termina siendo casi tan poco útil como no tener ningún listado.
Una regla sencilla para no complicarlo
Yo mantendría dos fechas para cada vehículo: la fecha de caducidad y la fecha del recordatorio.
La primera es administrativa. La segunda es tuya.
Esa separación es útil porque te permite trabajar con margen sin confundir el día en que debes tener la ITV en vigor con el día que has elegido para empezar a gestionarla.
Cuando tienes un solo vehículo, probablemente puedas llevarlo todo en la cabeza. Con varios, el calendario deja de ser un accesorio y se convierte en una herramienta bastante práctica para no llegar tarde, planificar las reparaciones y mantener cada vehículo controlado durante todo el año.
Jorge Valcárcel: Experto en ITV y revisión integral del automóvil
Soy Jorge Valcárcel, experto en inspecciones ITV y revisión integral del automóvil. Durante años he trabajado asesorando a conductores sobre el estado técnico de sus vehículos y los requisitos necesarios para superar la inspección sin incidencias.
